Historia

La Minería es una actividad determinante en el desarrollo de la sociedad humana, pues entre los recursos utilizados para la satisfacción de sus necesidades, los minerales componen un alto porcentaje.

Entre los diversos tipos de actividad que realiza el hombre, las relacionadas con el abastecimiento y procesamiento con recursos minerales tienen un significado de primer orden, sobre todo en esta época en que se conquista el cosmo, la profundidad de los océanos y de la tierra, se utilizan nuevos tipos de energía y las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones penetran en todas las esferas de la sociedad.


El laboreo de minero, que luego se convertiría en Minería es una actividad económica básica de la sociedad y por eso no es casual que se refleje en la periodización de la historia antigua en edad de piedra, del bronce y del hierro. En la historia de la humanidad las épocas económicas se diferencian no por lo que se produce sino por cómo se produce, con qué medios de trabajo, por lo cual la periodización de las épocas tempranas del desarrollo de la sociedad está basada en el tipo de material con que preferentemente se hacían en uno u otro periodo las herramientas de trabajo.


La historia de la Minería en Cuba comienza con la colonización. En el diario del Almirante Cristóbal Colón, con fecha del 25 de noviembre de 1492, se recogen los hallazgos de piedras de color hierro (rojizos). Para esa fecha las tres carabelas navegaban por el puerto de Santa Catalina, actualmente puerto de Moa, en la provincia de Holguín. Al comenzar ésta los españoles lo hacen atendiendo en primer término a la indagación de sus posibilidades mineras, en especial, el hallazgo y explotación del oro, cuyas reservas visibles eran limitadas y se agotaron rápidamente. En el período que va desde la colonización hasta 1534, la minería se reducía al uso de los materiales para la construcción y el asfalto bituminoso para el calafateo de las naves. En 1534 se descubre el yacimiento de cobre El Cobre, en Santiago de Cuba, que se explotó de forma intermitente durante más de un siglo hasta que se detuvo. En el período que va hasta 1830, la minería, en general, no tuvo un significado importante en la economía de la Isla. Al ponerse de manifiesto en 1830 la riqueza del yacimiento El Cobre, los ingleses se interesaron por ella, formaron la compañía anglo española denominada Empresa Consolidada. La reanimación de la explotación del yacimiento El Cobre suscitó gran interés por la minería en toda la Isla. Este período de auge de la minería, fundamentalmente alrededor de la explotación del cobre y que constituye la época de mayor actividad minera de Cuba Colonial, se interrumpió bruscamente a partir de 1868 con el estallido de la Guerra de los Diez Años y el inicio de nuestra lucha por la independencia. El tiempo que media entre 1868 y el cese de la dominación española en Cuba se caracteriza por una pobre e intermitente explotación de yacimientos y el afianzamiento de la penetración del capital norteamericano en la minería cubana.


Durante el gobierno interventor norteamericano, que sucedió a la dominación española en Cuba y arrebató al pueblo cubano la independencia que había conquistado derramando su sangre durante 30 años, el Gobernador Militar dictaba las órdenes y disposiciones que permitirían que nuestros principales yacimientos minerales, como las lateritas de la costa norte oriental, se convirtieran en reservas de las compañías norteamericanas.


Antes de 1959 no existe un estudio geológico sistemático del país, y los trabajos de valor en este sentido fueron realizados por compañías norteamericanas que deben conservar información y que las principales riquezas mineras del país se encuentran en manos foráneas.


Al recuperar la Revolución los recursos mineros del país mediante su nacionalización, se comienza un estudio geológico sistemático de la Isla con la ayuda fraterna de los países hermanos del campo socialista, se racionaliza la extracción de nuestros recursos minerales, de acuerdo con los intereses del País.


Los esfuerzos para la introducción de los estudios vinculados al desarrollo de la Minería datan de la época en que aparecen ya las señales de una conciencia nacional y se está produciendo un cambio en la explotación de los recursos minerales del país a partir de 1830. Se hacía evidente la necesidad de los estudios para formar los hombres capaces de manejarla y organizarla. Es así que en 1839, Juan Bautista Sagarra, Secretario de la Sociedad Patriótica de Santiago de Cuba, en conferencia dictada en esta Sociedad y más tarde ante las autoridades decía:

 

“Si los progresos de la industria es uno de los objetos de nuestro instituto, séame lícito ocupar esta noche la atención de la real sociedad, tratando uno de los ramos de más vital interés para esta provincia, y lo haré sucintamente no ya para molestar la atención de vosotros, sino porque hay verdades de tanto bulto que para ser percibidas no necesitan más que ser insinuadas. Tal es, señores, el ramo de minas.”…“En tanto que vosotros, más ilustrados que yo, excogitáis medios para hacer progresar un ramo de tan conocidas ventajas, quiero proponer uno de los que más pueden contribuir a este beneficioso objeto, como que él iluminaría el camino que se abre ante nosotros. Hablo señores, del establecimiento de una Cátedra de Minería en esta ciudad dotada por la real hacienda y bajo sus auspicios”.

 

Esta idea, como es lógico, no fructifica en aquella sociedad colonialista ni hasta mucho tiempo después en la seudo república con los recursos minerales en manos de compañías norteamericanas. No obstante esta situación, siempre existieron las voces de los pocos ingenieros cubanos del ramo, graduados en el exterior, que dedicaron grandes esfuerzos a la defensa de nuestros recursos minerales y la implantación de los estudios correspondientes en nuestra Universidad, entre los que sobresalen José Isaac del Corral y Antonio Calvache Dorado. Este último presentó, en la Primera Convención Nacional de Minería celebrada en Santiago de Cuba en 1938, la propuesta de creación de la Escuela de Ingeniería de Minas, en cuya argumentación decía:

 


“…baste el hecho de ver cómo se desarrolla la industria minera en Cuba, para apreciar el ineludible deber y el incontrastable derecho que tenemos los cubanos de intervenir en este desarrollo industrial, en vez de permanecer con ojos azorados y el ánimo acobardado por la ineptitud, mientras las utilidades que deja la explotación de esas riquezas se van del país, porque no son del país, ni de los obreros, ni de los técnicos, ni los capitales que las explotan”.


No se detiene Calvache en su propuesta en la Convención de Minería y así lo encontramos con el mismo planteamiento en sus conferencias en la Escuela de Ciencias Comerciales de la Universidad de la Habana, en 1944 y en el segundo Congreso Nacional de Ingeniería, celebrado también en Santiago de Cuba, hasta que esta idea es tomada por la Universidad de Oriente y el 12 de Agosto de 1955 se crea la Escuela de Ingeniería de Minas, que no pasa más allá de ser una idea justa y un buen deseo, pues carecía de los recursos humanos y materiales imprescindibles para su funcionamiento real.


En Cuba la Ley de Minas, Nro. 76 (vigente desde el año 1995), identifica como actividad minera desde el reconocimiento geológico hasta el procesamiento de los minerales. Nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz ha sido el máximo visionario del futuro de la Minería en Cuba.


Bibliografía:
1. Calvache Dorado, Antonio. ¨Historia y desarrollo de la Minería en Cuba¨, año 1944.
2. Ruiz, Quintana Juan. "La Mineria en Cuba. Una aproximación", 2016.


 

Misión

Dirigir, coordinar, ejecutar y controlar el cumplimiento de la política aprobada por el Estado y el Gobierno para el desarrollo sostenible de las actividades del sector minero en el país y la atención al sistema empresarial correspondiente.
 

Visión

Ser reconocidos como una dirección rectora del sector de la Minería, que fomenta el aprovechamiento adecuado de los recursos minerales del país.

Conformamos un equipo de trabajo multidisciplinario capacitado que cumple con la legislación y la política Minera, propiciando el desarrollo sostenible y sustentable.
 

Funciones

1. Cumplir y exigir lo dispuesto en la Constitución de la República, las leyes, los decretos leyes, los decretos y demás disposiciones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Consejo de Estado y el Consejo de Ministros, y en las disposiciones legales que dicten los jefes de los organismos de la Administración Central de Estado;
2. Exigir y, en su caso, asegurar la protección, cuidado y conservación del patrimonio estatal, bajo su responsabilidad;
3. Asesorar, en materia de su competencia, a las unidades organizativas subordinadas; elevar al Ministro las propuestas pertinentes para la elaboración de la política que le concierne dirigir;
4. Dirigir y controlar la aplicación de las políticas aprobadas en las actividades a su cargo, conforme a las exigencias del desarrollo integral de la economía y de la sociedad; coordinar, conforme a sus atribuciones, con otros organismos y colaborar en la elaboración de propuestas de soluciones conjuntas;
5. Apoyar las actividades para la defensa de la Patria y los principios de la Revolución Socialista;
6. Promover en lo que les compete, el desarrollo de producciones y servicios, que aumenten o creen fondos exportables o que sustituyan importaciones; promover el desarrollo del intercambio comercial, con el exterior y otras actividades económicas asociadas, en el ámbito de su competencia y según lo establecido;
7. Exigir el control y uso eficiente de los recursos en su área y evaluar los resultados económico-financieros en la administración y la gestión de las entidades subordinadas de acuerdo con las políticas de desarrollo aprobadas y los objetivos que han sido definidos en cada etapa;

8. Ejercer la dirección en su área, y sobre las entidades adscritas y subordinadas pertenecientes al Ministerio de Energía y Minas, así como a las organizaciones superiores de dirección atendidas por éste, en la esfera de su competencia, estando obligados a respetar los derechos de estos, según la legislación vigente, contribuyendo al desarrollo de su autonomía e iniciativa económica;
9. contribuir al perfeccionamiento continuo de las estructuras y formas organizativas de dirección del organismo y propiciar la correcta combinación de los diversos métodos y mecanismos económicos, en las entidades subordinadas;
10. Participar según el procedimiento establecido, en la creación, fusión, extinción o traslado de las entidades adscritas y subordinadas al Ministerio de Energía y Minas y de su esfera de atención;
11. Instruir y asesorar a las direcciones administrativas y entidades de los Órganos Locales del Poder Popular, en el cumplimiento, aplicación y control de las disposiciones del organismo, que requieran ser reguladas nacionalmente, en materia de la competencia que se le atribuye en las funciones principales de carácter estatal;
12. Entregar según el procedimiento establecido, la información estadística, contable, financiera y de otra naturaleza, que se requiera por los organismos e instituciones competentes y otras unidades organizativas que integran el Órgano Central del Ministerio;
13. Realizar la divulgación de todos aquellos aspectos que requieran del conocimiento público y generalizado, vinculados con su esfera de actividad;
14. Organizar en su área la elaboración de los objetivos y la planificación de actividades, así como la ejecución de las acciones de control de sus cumplimientos a corto, mediano y largo plazo;
15. Elaborar y proponer la política y proyecciones de su actividad, incluidas aquellas en las que el Ministerio es rector nacional; y una vez aprobadas, implementar su aplicación, dictando las instrucciones, normas, procedimientos y metodologías que aseguran su ejecución; supervisar y controlar su cumplimiento;
16. Organizar, orientar e instruir la implantación de las regulaciones emitidas por los organismos rectores en el sistema del Ministerio y controlar su aplicación;
17. Establecer estrechas relaciones con los organismos rectores nacionales y viabilizar las coordinaciones de las uniones y grupos empresariales y demás dependencias, con dichos organismos;
18. Participar en la elaboración del sistema de control que rigen las actividades del Ministerio, así como orientar la elaboración y aprobar los documentos rectores de las entidades adscritas y subordinadas, que son de su competencia;
19. Analizar las tareas que tienen encomendadas, valorar sus resultados, recomendar soluciones, y en los casos que procedan proponerlas al Organismo rector nacional.

Objetivos Estratégicos

1. Dirigir la implementación una vez aprobada de la Política Minera. (L.161, 182, 186, 187, 189, 191 y 193).
2. Controlar el cumplimiento de los planes de producciones de los grupos empresariales CUBANIQUEL y GEOMINSAL. (L.186 y 189).
3. Controlar el cumplimiento de los principales mantenimientos planificados, teniendo en cuenta la recuperación de sus ciclos, en las empresas de los grupos empresariales CUBANIQUEL y GEOMINSAL. (L.184 y 206).
4. Controlar las inversiones aprobadas en todas sus etapas, de los grupos empresariales CUBANIQUEL y GEOMINSAL. (L.866, 187 y 206).
5. Controlar el cumplimiento de los cronogramas de acción para los proyectos de AEI con directivas de negociación aprobadas, mantener la atención a las AEI patrocinadas por los grupos empresariales CUBANIQUEL y GEOMINSAL. (L.78, 79, 80 y 187).
 

Directorio

DIRECTOR GENERAL: Juan Ruíz Quintana
EMAIL: jruiz@minem.gob.cu
TELÉFONO: (+537) 8775053


ESPECIALISTA: Anailis Morgan
EMAIL: anailis@minem.gob.cu
TELÉFONO: (+537) 8735843
 

DIRECCIÓN DE PLANIFICACIÓN, EVALUACIÓN Y CONTROL DE LA MINERÍA
Misión

Evaluar los programas de desarrollo, inversiones, proyección de las asociaciones económicas internacionales y la proyección estratégica de la producción y 

SUB-DIRECTOR: 
EMAIL: 
TELÉFONO: (+537) 8790289

 

DIRECCIÓN DE INVERSIONES Y NEGOCIOS DE LA MINERÍA
Misión

Evaluar los programas de desarrollo, inversiones, proyección de las asociaciones económicas internacionales y la proyección estratégica de la producción de minerales no metálicos y metálicos del país, excepto el níquel, el cobalto y otros minerales metálicos asociados a estos.

DIRECTOR: Jorge Hernandez Candelario
EMAIL: jorgeh@minem.gob.cu
TELÉFONO: 

Política Mínera

Aprobada por acuerdo del Consejo de Ministros en el año 2008, y se trabaja en su actualización de la misma con la Comision Permanente para la Implementación de los Lineamientos.

Algunos de los Lineamientos relacionados con esta Política son los números 78, 79, 83, 120, 133, 204, 218, 220, 224, 225 y 230.

Marco Legal Regulatorio

Ley 76 – Ley de Minas. Vigente desde enero de 1995. (Ver más en Acapite Marco Legal)

Decreto Ley – 222, Reglamento Minero. Reglamento aprobado en junio de 1997. (Ver más en Acapite Marco Legal)

 

Ley de Inversión Extranjera version en CHINO. (Ver más en Acapite Marco Legal)

Tips sobre la Minería

CUATRO (4) TIPS O CORTAS - RÁPIDAS SOBRE MINERÍA.

 

I. ¿De dónde procede la Minería?:

Es una de las actividades más antiguas de la humanidad. Desde la mismísima Edad de Piedra, remontándonos al hombre prehistórico quien hace más de 2.5 millones de años, recolectaba rocas ricas en sílice para la fabricación de sus armas, tales como lanzas y flechas.

 

II. Una de las definiciones de Minería puede ser:

La obtención selectiva de minerales y otros materiales económicamente viables a partir de la corteza terrestre, que hacen posible que tengamos todo lo que alcanzamos ver a nuestro alrededor excepto la madera, los alimentos y algunas confecciones.

 

III. Existen cuatro (4) tipos básicos de Minería:

1. Minería de superficie o a cielo abierto. Este grupo incluye la inmensa mayoría de las minas de todo el mundo.

2. Minería subterránea, mediante la cual se accede a los recursos minerales a través de galerías o túneles.

3. Minería de los hidrocarburos, para la obtención de combustibles a través de pozos de perforación.

4. Minería submarina o el dragado.

 

IV. ¿Cuáles son las especialidades que requiere la Minería?:

Abarca a geólogos, geofísicos, topógrafos, perforadores, ingenieros en minas, beneficiadores, metalúrgicos, químicos, mecánicos, eléctricos, económicos, automáticos y demás especialidades que junto al personal auxiliar hacen posible que tengamos un desarrollo próspero y sostenible.