Situación del SEN y acciones para su recuperación

#PorUnDesarrolloSostenible para Cuba

Comparecencia de
Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez
Primer Secretario del Comité Central del PCC y Presidente de la República ante medios de prensa.

Preguntas y respuestas sobre
la situación del Sistema Electroenergético Nacional y acciones para su recuperación

Presidente, el contexto cubano actual es muy complejo en la generación eléctrica por los problemas en el acceso a los combustibles internacionales, recrudecido ahora por la Orden Ejecutiva que amenaza con impedir aún más que podamos acceder a eso.
Cuba ha planteado en varias oportunidades, en varios escenarios nacionales una estrategia a largo plazo para cambiar la matriz energética del país, hasta llegar en el año 2050, aproximadamente al ciento por ciento del país de fuentes renovables. 
A la luz de los acontecimientos actuales, ¿hay alguna actualización de esa estrategia?  En el caso de que así sea, ¿cuáles son los elementos que la sustentan y cuáles serán las prioridades entonces?
Miguel M. Díaz-Canel.-  Una pregunta muy interesante y creo que tiene que ver mucho con lo que la gente tiene en preocupaciones, con lo que la gente quiere conocer.
El mes de enero lo hemos dedicado a los plenos, a las estrategias en los territorios y a las estrategias nacionales, y una de las prioridades ha sido el programa energético del país, que comprende los temas de electricidad y comprende otros temas también energéticos que están asociados al tema del combustible, al uso de los combustibles, y hemos actualizado esa estrategia.  Lo que pasa es que ya venía una estrategia, como tú mismo planteas, desde hace aproximadamente dos años, que tiene como un objetivo fundamental la transición energética, o sea, ir hacia fuentes renovables de energía y ser más independientes del uso de los combustibles fósiles.
La manera en que un grupo de medidas coercitivas del Gobierno de los Estados Unidos, en medio de esta situación, se ha orientado al bloqueo energético del país, nos ratifica la importancia de mantener esa prioridad en la transición energética del país hacia las fuentes renovables de energía.
Tal vez para poder contestar tu pregunta tengo que hablar de qué resultados tuvimos de la aplicación de esa estrategia el pasado año y en qué consiste la ratificación y actualización de esa estrategia en los momentos actuales, a la luz de los acontecimientos de estos días.
La situación fue tan compleja el año pasado que los discretos resultados, por decirlo de alguna manera, aunque hay uno de ellos que no es nada discreto, y lo explicaré, no permitieron ver la magnitud del impacto de lo que se logró el pasado año, que fue uno de los años que tuvimos más acoso, que tuvimos menos recursos financieros, que tuvimos menos combustible.
El pasado año nosotros recuperamos más de 900 megawatts en la fuente de generación distribuida del país.  ¿Por qué no se ha visto ese impacto?  Porque ha coincido haber incrementado capacidad de generación o recuperar capacidad de generación distribuida, pero no haber tenido, por todas las razones que conocemos, combustible para que eso...
Por ejemplo, nosotros llevamos cuatro semanas en cero de generación distribuida, que no podemos emplear más de 1 300 o 1 400 megawatts de potencia instalada en la generación distribuida en el horario pico para compensar los déficits.  Saquen ustedes mismos la cuenta: si en el horario pico nos hemos estado moviendo en estos primeros días del año, en el primer mes y lo que ha transcurrido de febrero, entre 1 600, 1 800, 1 900 megawatts de déficit, a veces hemos llegado hasta los 2 000; si hubiéramos tenido incorporados, funcionando en ese horario 1 200, 1 300, 1 400 megawatts de generación distribuida, el pico se hubiera minimizado a 500 o 400 en un momento muy particular del pico y hubiéramos podido cerrar la mayoría de las noches después del pico y de las madrugadas.  Pero fue un resultado, que no lo hemos podido aprovechar en su potencialidad por los problemas de combustible, pero que ahí está, ¡ahí está!
También recuperamos capacidades de generación térmica, que tiene que ver con todo el proceso que se ha potenciado de reparación y mantenimiento de las principales centrales termoeléctricas del país.  El impacto no se ha visto porque hemos tenido déficits, déficits muy grandes.  Pero fíjense que hemos mantenido un déficit, por ejemplo, en el pico este del que estamos hablando, teniendo funcionando solo en ese horario pico, sin generación distribuida, las termoeléctricas, las centrales termoeléctricas.  Los déficits del pico se han mantenido más o menos iguales que en otro momento en que podíamos tener una parte de la generación distribuida, pero no teníamos lo que habíamos recuperado en generación térmica, y eso tampoco ha dejado ver el impacto.
Y la tercera dirección en la que trabajamos y donde creo que sí hay un resultado notable, que tal vez no se percibe tampoco, es en las inversiones que hicimos en ese año tan malo en materia de situación económica y financiera en fuentes renovables de energía.
Nosotros el año pasado realizamos una inversión e instalamos más de 1 000 megawatts de generación eléctrica con parques fotovoltaicos: alrededor de 49 parques fotovoltaicos instalamos en el país.  Por lo tanto, antes del año 2025 la penetración, o digamos, el porciento que aportaban las fuentes renovables de energía en la generación eléctrica del país era solo del 3 %, y con esa inversión en ese año, en un solo año, saltamos del 3 % al 10 % de generación, significa que crecimos un 7 %.
Y ustedes me preguntarán o la población se preguntará, ¿dónde está esa energía?  Bueno, imagínense que si de día no hemos tenido generación distribuida y si de día nada más que hemos podido contar con las termoeléctricas, algunas de ellas en reparación o en mantenimiento, ¿por qué en el día no hemos tenido los picos de déficits que tenemos en la noche?  Bueno, sencillamente porque esos 1 000 megawatts de parques fotovoltaicos están generando como promedio, diariamente, en las horas del día en que funcionan, el 38 % de la energía que el país consume en esos momentos, y nos han podido mantener un nivel de déficit controlable, manejable en los horarios del día.
Vamos a verlo de otra manera.  Si no hubiéramos contado con esos 1 000 megawatts en el día, hubiéramos contado con menos de 1 000 megawatts de generación, estuviéramos generando alrededor de novecientos y tantos megawatts en el día; y un sistema electroenergético como el nuestro, con 900 megawatts de generación, con más de 1 200, 1 300 megawatts de déficit sostenidos en el día…, porque, fíjense, hoy tenemos una diferencia en el déficit en el día y en la noche.  Si no hubiéramos tenido esos parques fotovoltaicos, el déficit que hoy tenemos por las noches hubiera sido durante todo el día.  ¿Qué hubiera pasado?  El país hubiera estado viviendo sistemáticamente de blackout en blackout.  O sea, constantemente el sistema estaría inestable, se hubiera producido el apagón total, nos hubiéramos vuelto a recuperar y en dos o tres días volvíamos a la inestabilidad, y eso no ocurrió.
Ahora, Arleen me preguntaba los otros días, ¿y por qué hay una percepción, sobre todo en La Habana, de que han aumentado los apagones en el horario del día?  Hay ocasiones en que sí han aumentado, y hay ocasiones en que cuando confluyen ya más problemas, combustibles, roturas, el sol más débil, se nos complican más las cosas.
Cuando uno analiza los déficits que hemos mantenido en el día, antes de enero y en enero y febrero, los déficits en el día son más o menos iguales.  Lo que pasa es que nosotros hasta el año 2025 trabajamos con un concepto de priorizar la generación eléctrica en el día a la población, pero teníamos parada la economía, teníamos paradas las industrias, las actividades agrícolas, el riego; teníamos paradas las principales fábricas, los principales centros exportadores, los principales centros de producción de bienes para la población.
También haciendo un análisis realista de las condiciones del país, dijimos: hay que poner un poco de energía en este año en la economía en el día.  Sabiendo que es a costa de afectar la población, pero es que también la población recibe lo que produzcamos en la economía y, si la economía no produce, entonces nos complicamos más y el impacto de los problemas energéticos es mayor en la vida de las cubanas y los cubanos.
Entonces, con ese concepto, el déficit se ha mantenido igual, lo hemos podido sostener a partir de esa inversión, pero una parte de esa energía la estamos dedicando a la economía, y así hemos logrado en los horarios del día priorizar los riegos eléctricos; el riego, por ejemplo, de las hectáreas de arroz que estamos sembrando, porque este año queremos lograr 200 000 hectáreas de arroz, que nos implicaría una producción con la cual empezaríamos a cubrir alrededor del 30 % al 40 % del arroz que consumimos en la canasta normada y que hoy se importa, y sería un primer paso para en dos o tres años alcanzar el autoabastecimiento de arroz con producción nacional y no tener que importar arroz en el país.
Hemos podido darle energía a un grupo de entidades que generan exportaciones; hemos podido dar energía a entidades que sustituyen importaciones; hemos podido darle la energía que necesita el tabaco, que es un rubro de exportación importantísimo hoy, para el riego y para las inversiones que se han hecho.
Ahora, como ya todas las provincias tenían afectaciones para equilibrar eso en el país, ¿dónde se siente más?  En La Habana, en la capital, porque es la que tenía más capacidad de entregar una parte, de pedir una parte de esa energía para poder potenciar la economía.  Y es por eso que puede existir    –existe, de hecho– una apreciación de que hay más déficit.  El déficit no, lo que pasa es que hay más déficit en la población porque hemos priorizado la economía.
Yo digo, ¿estamos equivocados en ese concepto o no es también una manera de poder dedicar una parte de todo ese esfuerzo inversionista a que la economía avance?  Y con ese concepto hemos estado trabajando.
Entonces, hasta aquí te he hablado de los resultados del año pasado y lo que han significado en la situación electroenergética actual.
Ahora, qué hemos planteado, ya no solo para electricidad, lo hemos planteado como un concepto para la situación energética del país, porque de estas presiones, de esta situación que estamos viviendo, y lo hago desde un enfoque no idealista, lo hago desde un enfoque racional, optimista, pero también realista, esto hay que aprovecharlo como una oportunidad y terminar de comprender que el país tiene que ser capaz de sostenerse energéticamente con las fuentes de energía que nosotros poseemos: con nuestro crudo nacional pesado; con las fuentes renovables de energía: tenemos aire, tenemos agua, tenemos sol, tenemos biomasa, podemos generar biogás, y ese concepto entonces aplicarlo a la generación eléctrica.  Y ese es un concepto que actualiza lo que estamos planteando en el tema del plan energético y, en particular, en lo relacionado con la electricidad.
Por supuesto, no se logra exacto, pero imagínense si no hubiéramos tenido los 1 000 megawatts. Si tuvimos 1 000 megawatts el año pasado y aspiramos a tener una cifra cercana a eso este año, entonces ya estaríamos llegando a niveles por encima del 15 % o cercanos al 20 % de generación eléctrica con fuentes renovables.  Y el país en el Modelo Económico y Social 2030 lo que se proponía era llegar a un 25 % en el 2030; estaríamos llegando antes del año 2030 a eso.
Ahora, ¿qué estamos haciendo, qué otras acciones se están contemplando en ese ya programa actualizado?  La continuidad del programa y el mantenimiento de las centrales termoeléctricas, porque nosotros no podemos prescindir de inmediato de la base termoenergética, porque, además, en esa base termoenergética podemos generar con crudo nacional, sin dependencia de importaciones de combustible.
Continuar el programa de incremento de las fuentes renovables de energía.  Ahora cuando cierre febrero tendremos 98 megawatts más en parques fotovoltaicos instalados; cuando cierre marzo le habremos incorporado 58 megawatts más en marzo, y así iremos todos los meses del año incorporando más megawatts como lo hicimos el pasado año.
Estamos en inversiones que ya no solo incrementan la generación con fuentes renovables de energía, sino que una parte de estas inversiones tienen fuentes renovables de energía con acumulación.  Al ir a las fuentes renovables de energía con acumulación estamos garantizando estabilidad en frecuencia del sistema y, por otra parte, estamos creando capacidades de, con la energía fotovoltaica que se acumula durante el día, tener capacidad de generación por la noche, y eso nos hace totalmente independientes del uso de los combustibles fósiles.
Se están instalando 5 000 sistemas fotovoltaicos, digamos, domésticos, familiares, en viviendas, de 2 kilowatts cada uno, en las viviendas que en el país no estaban electrificadas porque eran viviendas aisladas y donde llevar la electricidad tendría una inversión tremenda en cables, transformadores, postes, en lugares de difícil acceso.  Cuando logremos esto estaríamos completando la electrificación de un ciento por ciento del país, o sea, la posibilidad de que todo el mundo tenga electricidad, ya lo otro depende de lo que generemos; pero esas viviendas que no tenían electricidad, van a empezar a tener electricidad estable, porque tienen acumulación también y van a poder disfrutar de lo que nunca han podido disfrutar.
Y nos alcanza para las viviendas que nos faltaban y también para un grupo de viviendas que estaban en sistemas donde la energía que se les suministraba era en el día pocas horas porque dependían de plantas de combustible, de plantas eléctricas, o de hidroeléctricas que dependían del caudal de agua que existiera o de determinadas conexiones muy malas.  Por lo tanto, mejoramos 5 000 viviendas en ese concepto.
Por otra parte, estamos ya instalando 5 000 módulos fotovoltaicos más en centros vitales para dar servicios a la población.  Fíjense, todo eso lo estamos haciendo en medio de esta circunstancia, en medio de este momento, y le aporta a esa transición energética.
Por ejemplo, 161 hogares maternos en el país van a ser beneficiados con estos módulos.  Se puede ir la corriente en esos lugares y los hogares maternos van a tener energía.  Se han ubicado módulos de este tipo a niños –se les dice niños dependientes– que tienen enfermedades que necesitan tener energía en su casa todo el día; el año pasado se los instalamos a 161 niños y este año se los vamos a instalar a 121 más.
Hablé de 161 hogares maternos; 156 hogares de ancianos; 305 casas de abuelos; 556 policlínicos, que por lo menos el cuerpo de guardia y una parte importante van a tener estos sistemas; 336 sucursales bancarias.  Ustedes saben que uno de los problemas hoy con los que choca la población cuando hay apagón es que no puede hacer operaciones bancarias, y la economía no funciona entonces tampoco desde el punto de vista financiero, con esto eso se resuelve; 349 oficinas comerciales de la UNE y de otros organismos donde las personas tienen que hacer trámites.
Aquí hemos hablado de casas abuelos, de policlínicos, de sucursales.  Todo eso está diseminado por los 168 municipios de nuestro país.  O sea, vamos a ese concepto y no nos detenemos, aspiramos a más.
Ahora, hay 10 000 sistemas fotovoltaicos más.  Fíjense, hemos hablado, 5 000 y 5 000 son 10 000.  Ya esas son 10 000 viviendas o 10 000 instituciones que no necesitan conectarse al sistema electroenergético nacional.
Hay 10 000 sistemas fotovoltaicos que se están entregando con prioridad a personas que trabajan en el sistema educacional y en el sistema de salud: médicos, maestros, profesores, trabajadores de la salud, trabajadores de la educación, de la educación superior, que son dos sectores que le aportan mucho a la sociedad, que son dos sectores donde se trabaja con condiciones muy complejas.  Con facilidades de pago, con créditos, pagos a largo plazo.  Son 10 000 personas más, o 10 000 viviendas más, eso se multiplica por tres o cuatro de la familia, que mejoran con esto.
Hemos planteado incentivos para personas que comprando sistemas quieran cogenerar y aportarle al sistema electroenergético nacional, o quieran cogenerar y aportarle a una comunidad o aportarle a una cuadra o aportarle a un grupo de viviendas.
Hemos creado incentivos también para que en materia arancelaria, en materia de precios, en materia de formas de pago todo el que pueda adquirir un sistema fotovoltaico doméstico para incorporarlo a su casa lo pueda adquirir de la manera más viable posible, más expedita.
También este año está previsto la recuperación de capacidades de generación eólica, de transmisión eólica en algunos parques que tenemos ya en el país, pero que estaban con determinados problemas técnicos, y hay nuevas inversiones en energía eólica que se están desarrollando, sobre todo, en la zona de La Herradura, en Las Tunas.
Esto es todo un grupo de acciones que se contemplan en ese programa que se está actualizando y que nos va diciendo el camino al cual queremos llegar y por el camino que queremos transitar.
Y aquí, como expliqué ahorita, hay otro grupo de cosas que se están haciendo, de ayudas que vamos a recibir, de proyectos que se están gestionando que en la medida en que tengamos respuesta podrán ampliar todo esto que nos hemos proyectado.
Ahora, el país el año pasado adquirió una capacidad de formación en las fuerzas que construyen, operan e instalan la tecnología de los parques fotovoltaicos.  Si cuando empezamos los primeros parques nos demorábamos alrededor de tres meses para hacerlos, ya los últimos parques los hacíamos en 45 días; o sea que ya hay un personal capacitado para continuar estas inversiones en Cuba, incluso para dar servicio a otros países que necesitaran una colaboración en este sentido.
Se han incorporado entonces nuevas tecnologías, se han hecho transferencias tecnológicas, se van haciendo desarrollos.  Un grupo de científicos, liderado sobre todo por la doctora Lídice, de la Universidad de La Habana, ha estado muy pendiente de la manera en que estas inversiones había que hacerlas, o sea que todo este programa ha contado con el enfoque de ciencia e innovación, fue un tema que se llevó y se discutió en el Consejo Nacional de Innovación el pasado año y que ya hoy es una realidad, y que ha tenido este impacto y este efecto que les he explicado.
¿Se me quedó algo ahí en materia de electricidad?

Oscar Figueredo, de Cubadebate.
Oscar Figueredo (Cubadebate e IDEAS Multimedios).-  Saludos, Presidente.
Usted se refería y es conocido por el pueblo cubano las grandes inversiones que se han hecho en materia energética, a pesar de la situación actual del país, y hay un elemento que es importante y se ratificaba, y es la necesidad de seguir explotando las fuentes internas que tenemos, dígase el petróleo.  Algunos se mostraban incrédulos porque decían: ese petróleo cubano no sirve, es demasiado pesado. 
Creo que ahora mismo se está ratificando la necesidad de que nuestras propias termoeléctricas usen ese combustible, ¿cree usted que en estas condiciones se puede seguir aumentando la explotación de ese recurso natural y también del gas acompañante?

Miguel M. Díaz-Canel.-  De acuerdo.
Esta pregunta me permite responder y entonces complementar el enfoque energético, o sea, de lo que estamos haciendo energéticamente, lo que nos proponemos para enfrentar la situación actual.  Siempre acoto que tenemos todo esto que es realizable, pero que esto no se resuelve de golpe.
Ahora, antes de ir a la respuesta, lo que sí les quiero decir es que en estos momentos tenemos una situación energética, desde el punto de vista de combustible, compleja.  Recuerden que el bloqueo naval a Venezuela empezó en diciembre, por lo tanto, desde esa fecha aquí no se recibe combustible en este país.
Por lo tanto, hoy tenemos problemas en la disponibilidad de combustible para garantizar no solo ya la generación eléctrica, sino actividades básicas, sobre todo, las que tienen que ver también directamente con la población.  Por eso hoy se reunió el Consejo de Ministros, para complementar estas directivas de Gobierno para enfrentar el desabastecimiento agudo de combustible.
Y aquí hemos tomado como referencia las indicaciones del Comandante en Jefe para el Periodo Especial. ¿Se acuerdan de las directivas del Comandante en Jefe para el Periodo Especial, de aquello que le llamamos Opción Cero?  Están contempladas también, actualizadas, porque hay otras situaciones diferentes en estas directivas.
Yo voy a dar, digamos, un bagaje general a partir de la pregunta que tú me haces, pero en los próximos días, a partir de la discusión que iniciamos en el Consejo de Ministros y en lo que se ha venido trabajando, un grupo de viceprimeros ministros y de ministros irán informando a la población en más detalle el contenido de todas esas medidas, y la población, creo que en una semana, va a tener toda la información de la situación y de cómo vamos a enfrentarla.
Un segundo concepto que quiero aclarar: aunque haya bloqueo energético nosotros no renunciamos a recibir combustible en nuestro país.  Eso es un derecho que tenemos, y haremos todas las gestiones y estamos haciendo todas las gestiones para que el país pueda tener de nuevo ingresos de combustible, abastecimiento de combustible.  O sea que con esto lo que quiero explicar es que tengan la garantía de que el Partido, el Gobierno, las instituciones que tienen que ver con las decisiones energéticas están trabajando en función de que se afecte menos a nuestra población, a nuestro país, a nuestra economía, a nuestro desarrollo económico y social, en condiciones difíciles, porque hay un bloqueo energético por parte de Estados Unidos.
Y hay mucho miedo, hay mucho impacto psicológico en armadores, en navieras, en países que nos pueden suministrar combustible; pero nosotros no renunciamos, eso es soberano, eso es una decisión soberana de este país.  Creo que es muy condenable que una potencia, con la dimensión que tiene Estados Unidos como potencia, asuma una política tan agresiva y tan criminal hacia una pequeña nación.
Porque, ¿qué significa no permitir que llegue una gota de combustible a un país?  Es afectar la transportación de alimentos, la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de las instituciones de todo tipo, la escuela, la producción de la economía, el turismo.
¿Cómo mantenemos las clases de los niños sin combustible?  ¿Cómo funcionan nuestros sistemas vitales sin combustible?  ¿Cómo distribuimos la comida?  ¿Cómo sembramos?  ¿Cómo roturamos?  ¿Cómo preparamos la tierra?  ¿Cómo recogemos los productos?  ¿Cómo nos trasladamos?
Por lo tanto, vamos a medidas que, aunque no van a ser permanentes, tendrán que ver en cada momento con qué disponibilidad de combustible contamos; serán medidas que van a demandar esfuerzo.  Yo sé que la gente va a decir: ¿Pero otra vez sacrificio?  Bueno, si no nos sacrificamos y si no resistimos, ¿qué vamos a hacer, nos vamos a rendir?
Nosotros hemos compartido que la opción de la rendición no es la opción de Cuba.  Hay mucho que defender, hay muchos cubanos y cubanas dignas que dieron la vida por este país, por la independencia de este país en todas las épocas.  Y los más recientes son los 32 compañeros que cayeron en Venezuela, que su caída indignó a nuestro pueblo, y esa herida todavía está, esa herida no se cierra.
¿Y por qué actuaron así?  Porque tenían una convicción, sabían lo que estaban defendiendo.  No era solo un Presidente, no era solo una hermana nación; era la dignidad, era la soberanía, era Cuba, era la Revolución, era América Latina y el Caribe, es el Sur Global.  Y lo hicieron como único se podía hacer, con una actitud en la vida consecuente en un momento como ese: con el coraje, con la valentía, no hay otra manera de describirlo.  Y veremos el día de mañana, cuando podamos contar toda la historia, el verdadero aporte de la actitud de esos 32 cubanos, y lo que significan en lección para los que tienen las mentes calientes con sus amenazas y sus intentos de agresión a Cuba.
¿Qué derecho tiene una nación para evitar que a un país le llegue combustible?  Con esto no solo están actuando contra Cuba y contra el pueblo cubano, con esto a cuántos les están impidiendo que tengan una relación normal de comercio con Cuba, a cuántas empresas y entidades están perjudicando.  ¿Acaso esto no es violatorio de todo el Derecho Internacional, de toda la Carta de las Naciones Unidas?  ¿Esto no va contra el comercio libre que defienden el capitalismo y el imperialismo?
Además, ¿quiénes se creen que son para imponernos eso?  ¿Alguien puede celebrar en el mundo esto, que le hagan eso a un país?  ¿Hay algún asomo de humanismo, de decencia, de sensibilidad, de decoro con alguien que actúa así?  Esto es asfixiarnos completamente.
Y para que no nos asfixien hay una estrategia, hay un programa que también hemos actualizado, como les dije, en estos días.  Y hay nuevas medidas que hoy estuvimos viendo en el Consejo de Ministros, que algunas son restrictivas, pero tenemos que acomodar los consumos, tenemos que promover el ahorro.  Hay cosas que tenemos que detener, posponer para poder seguir funcionando en lo fundamental, y para seguir sopesando y enfrentando esta situación.
Yo sé que cuando hablo del ahorro a veces la gente lo ve un poco lejano y dice: “¿Pero qué más vas a ahorrar?”  Es mucho lo que se puede ahorrar.  Incluso, los que tienen más energía durante más horas del día porque están asociados a circuitos que hay que proteger, debían ser más responsables en el uso de esa energía que les falta a otros.
Creo que también conversando, discutiendo, explicando estas cosas podemos promover conciencia y, aunque algunos lo vean distante, todos podemos aportar a eso que necesitamos para enfrentar esta situación.
Entonces, aquí hay un concepto, que ya planteé, que es fundamental: tenemos que aprender a vivir usando nuestras fuentes de energía, como tú me señalabas.
Primero, aquí hay varias acciones.  Estamos, en medio de esta situación, con todo lo que falta de recursos, incrementando nuestras capacidades de almacenamiento de combustible.  Recuerden que perdimos capacidad de almacenamiento cuando el incendio de los Supertanqueros, eso lo estamos recuperando y en otros lugares del país.  ¿Por qué?  Porque, como les dije, no renunciamos al hecho de poder tener combustible, y si creamos más capacidad podremos tener más combustible, y una de las cosas que vamos a promover es tener más combustible en consignación en el país.
Está el incremento de las capacidades de almacenamiento.
Está el incremento, como tú bien lo señalabas, de la producción del crudo nacional, que yo prefiero decirle de “petróleo equivalente”.  Porque, como tú decías, ahí incrementamos la extracción de crudo y de gas acompañante.  Recuerden que una parte de ese gas lo usamos en la generación eléctrica, es un proceso sumamente eficiente, como es Energas, y en los últimos meses, porque hemos dispuesto de más gas, hemos elevado la generación eléctrica con Energas.
Una parte de ese gas acompañante es el que le suministramos a varios núcleos de la capital para la cocción, como gas manufacturado.  Y como parte de eso que estamos haciendo y del incremento en la producción de gas acompañante, vamos este año a incrementar 20 000 consumidores más con gas manufacturado en La Habana.  Está dentro de ese programa, y lo vamos a hacer este año.
Incrementar la producción de petróleo equivalente nos permite tener más cobertura de crudo para también funcionar con la generación eléctrica en nuestras termoeléctricas que pueden consumir ese crudo.
Pero también estamos estudiando –y de hecho compramos un motor– motores que nos ayuden a la generación eléctrica o que funcionen para otras aplicaciones, que asuman este crudo cubano.  Es otro de los proyectos y de las acciones que estamos desarrollando.
Y no nos quedamos con incrementar la producción de crudo y gas acompañante.  Ya les hemos dado una tarea a nuestros científicos, y hemos podido desempolvar un grupo de investigaciones que durante años ha venido haciendo el Instituto de Investigaciones Petroleras en el país, para llegar a la refinación del crudo cubano y mejorar su calidad.  Entonces no usar solo ese crudo cubano para de manera directa aplicárselo a las termoeléctricas, sino para tener derivados por la refinación de ese crudo y llegar a tener gasolina, llegar a tener fueloil, llegar a tener diésel de esa refinación.  Ya hicimos, a finales de año, una pequeña prueba de refinación de crudo nacional, y se abren perspectivas.
Fíjense, estoy explicando la estrategia y las cosas que podemos hacer; repito, todo esto no resuelve los problemas de golpe, pero va dando salidas, nos va dando luces, son cosas diferentes a las que veníamos haciendo o de las que veníamos dependiendo, y nos van dando soberanía.
Hemos planteado aprovechar también el tema energético, no solo la generación eléctrica, las fuentes renovables de energía; se pueden hacer fogones solares, la energía solar se puede aplicar también en secaderos de madera, en secaderos de alimentos.  Igual que la energía hidráulica, la energía eólica, la biomasa; pero el biogás es transformar residuales en energía, y con plantas de biogás uno puede cocinar, con plantas de biogás puedes tener lámparas que funcionen con gas y te dan iluminación.  Pero hay motores que su combustión es con biogás y a ese motor tú le acoplas un generador eléctrico y tienes un gasogenerador, y con ese biogás estás generando electricidad.
Estas cosas que estamos tratando de hacer ahora, en medio de esta situación, tenemos que lograr que sean sostenibles y que no nos olvidemos de estos tiempos duros.  Por eso digo, vamos a verlo como oportunidad para desarrollarnos, para tener desarrollo sostenible, para ser más soberanos energéticamente y para ser menos dependientes.
Habrá otras medidas que habrá que ir aplicando según vayan evolucionando, para bien o para mal, las disponibilidades de combustibles.
También les puedo asegurar, además, por las muestras de apoyo que hemos recibido en estos días tan convulsos, que en el mundo hay muchas personas y entidades que rechazan las presiones, que rechazan los chantajes, que rechazan y están en contra del cerco económico contra Cuba, y están dispuestos a arriesgarse para trabajar con Cuba.
Creo que también el mundo, la comunidad internacional, tiene que definir si va a permitir que un crimen como este, que se ejerce hoy contra Cuba, que se puede ejercer contra cualquier otra nación en el mundo, es lo que vamos a tener como futuro para la humanidad, o si realmente definimos que lo que hay que hacer es encabezar una lucha por la solidaridad, por la cooperación, por la soberanía, por el multilateralismo y por el respeto a los derechos de todos en el mundo.  Eso es algo por lo que se tiene que pronunciar y tiene que definir la comunidad internacional.